martes, 28 de mayo de 2013

2 de Junio Corpus Christi


Nos vamos preparando para esta celebración  este viernes estamos invitados en la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores donde proyectaremos un video sobre Milagros Eucarísticos



El sábado participaremos de la... 

Nuestro Arzobispo Monseñor Carlos Ñáñez, nos invita a celebrar como Iglesia de Córdoba la Solemnidad de Corpus Christi, el Sábado 1 de Junio.


La eucaristía se celebrará a las 16 horas en el Atrio de la Iglesia Catedral, y luego expresaremos nuestra fe en la presencia de Jesús Sacramentado, caminando en procesión hasta la Iglesia San Francisco de Asís.

En el marco de esta celebración expresaremos como Iglesia de Córdoba nuestra acción de gracias al Señor por los dones que nos ha permitido reconocer en el camino realizado en estos años.


El Sacramento de la Sagrada Eucaristía

La Eucaristía es el Sacramento que contiene verdaderamente el Cuerpo y Sangre de Jesucristo, juntamente con su Alma y Divinidad, toda la Persona de Cristo vivo y glorioso, bajo las apariencias de pan y vino.

El concilio de Trento define claramente esta verdad, fundamental para la vivencia y adoración de Cristo: " En el Santísimo Sacramento de la Eucaristía se contiene verdadera, real y sustancialmente el Cuerpo y Sangre de nuestro Señor Jesucristo, juntamente con su Alma y Divinidad. En realidad Cristo íntegramente."

Como católicos, creemos que Jesucristo está personalmente presente en el altar siempre que haya una hostia consagrada en el sagrario. Es el mismo Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, que andaba por los caminos de Galilea y Judea. Creemos que El viene ahora como nuestro huésped personal, cada vez que recibimos la Santa Comunión.

La Eucaristía es uno de los siete sacramentos instituidos por Cristo para que participemos de la vida de Dios. Es el mayor de todos los sacramentos, porque contiene a Cristo mismo, el Autor Divino de los Sacramentos.
Hay tres aspectos o momentos en la Eucaristía.

El primero se dice real Presencia de Cristo en el altar, siempre que haya una hostia consagrada en el Sagrario. Segundo, la Eucaristía como sacrificio, que es la Misa. Y tercero, la Santa Comunión.

La palabra Eucaristía, derivada del griego, significa "Acción de gracias". Se aplica a este sacramento, porque nuestro Señor dio gracias a su Padre cuando la instituyó. Además, porque el Santo Sacrificio de la Misa es para nosotros el mejor medio de dar gracias a Dios por sus beneficios.

La Sagrada Eucaristía es el verdadero centro del culto católico, el corazón de la fe. Y porque creemos que el hijo de Dios está verdaderamente presente en el Sacramento del altar, construimos bellas iglesias, ricamente adornadas.

El Sacrificio de la Misa no se limita a ser mero ritual en recuerdo del sacrificio del Calvario. En él, mediante el ministerio sacerdotal, Cristo continua de forma incruente el Sacrificio de la Cruz hasta que se acabe el mundo.

La Eucaristía es también comida que nos recuerda la Ultima Cena; celebra nuestra fraternidad en Cristo y anticipa ya el banquete mesiánico del Reino de los Cielos.

Por la Eucaristía, se da Jesús mismo, Pan de Vida, en alimento a los cristianos para que sean un pueblo más grato a Dios, amándole más y al prójimo por Él.

Se reserva la Eucaristía en nuestras iglesias como ayuda poderosa para orar y servir a los demás. Reservar el Santísimo Sacramento significa que, al terminar la comunión, el Pan consagrado que sobra se coloca en el Sagrario y allí se guarda reverentemente. La Eucaristía en el Sagrario es un signo por el cual Nuestro Señor está constantemente presente en medio de su pueblo y es alimento espiritual para enfermos y moribundos.
Debemos agradecimiento, adoración y devoción a la real presencia de Cristo reservado en el Santísimo Sacramento.

Las tumbas de los mártires, las pinturas murales de las catacumbas y la costumbre de reservar el Santísimo Sacramento en las casas de los primeros cristianos durante las persecuciones, ponen de manifiesto la unidad de la fe en los primeros siglos del Cristianismo sobre la doctrina de la Eucaristía, en la cual Cristo realmente se contiene, se ofrece y se recibe. De la Eucaristía sacó fuerzas toda la Iglesia para luchar valerosamente y conseguir brillantes victorias. La Eucaristía es el centro de toda la vida sacramental, pues es de capital importancia para unir y robustecer la Iglesia.

La novena en honor del Sacramento de la Sagrada Eucaristía puede hacerse muchas veces durante el Año Litúrgico, para ahondar nuestra fe en este gran misterio de amor, centro de toda la vida sacramental de la Iglesia.

Nuestra Señora del Santísimo Sacramento

lunes, 20 de mayo de 2013

24 De Mayo FIESTA De MARIA AUXILIADORA

La procesión n° 100 de María Auxiliadora en Córdoba...

La 1° procesión con María Auxiliadora en Córdoba salio del joven Colegio Pio X por las calles 9 de julio,Avellanada,Santa Rosa, Rodriguez Peña... el 8 de junio del 1913 (6 cuadras compactas).

Nosotros también te invitamos cien años después a las 19hs. el viernes 24,  salida desde la capilla Santa Ana, calle el  Recodo Nº 1581, Córdoba hasta la Iglesia María Auxiliadora en calle Av. Colón 1027 - Bº Alberdi

¡ ACOMPAÑEMOS A NUESTRA MADRE !
Les compartimos los videos de esta hermosa fiesta que vivimos la Familia Misionera Totus Tuus ...


Esta fiesta fue instituida por Pío VII para perpertuar el recuerdo de su entrada triunfal en Roma el 24 de mayo de 1814, a la vuelta de su cautiverio en Francia, por obra y opresión de Napoleón I.


También tiene por objeto agradecer a la Santísima Virgen su protección continua, varias veces atestiguada con prodigios extraordinarios sobre el pueblo cristiano, en defensa contra moros, turcos, herejes y enemigos declarados de la cristiandad. En especial nos recuerda la insigne victoria de Lepanto, en que las armas cristianas, y sobre todos las españolas, derrocaron el imperio de los turcos, gracias a las universales Rogativas ordenadas por el Papa San Pío V. Este Santo Pontífice introdujo en la letanías lauretanas la invocación de “auxilio de los cristianos”.

Apóstol destacado de esta devoción mariana fue San Juan Bosco (1815-1888), fundador de los salesianos, que tanta ayuda recibió de María. Las hijas de Don Bosco, las Religiosas de María Auxiliadora, han propagado intensamente la devoción a esta advocación mariana.


domingo, 19 de mayo de 2013

PENTECOSTES



Una festividad universal de la iglesia, mediante la cual se conmemora el descendimiento del Espíritu Santo sobre los Apóstoles, a los cincuenta días después de la Resurrección de Cristo, en el festival judío llamado "festejo de las semanas" o Pentecostés (Ex., xxxiv, 22; Deut., xvi, 10). En algunos lugares es llamado el "domingo de blanco" ("whitesunday") debido a los ropajes blancos que son portados por aquellos que son bautizados durante la vigilia. Pentecostés ("Pfingsten" en alemán), es la denominación griega por "quincuagésimo", 50o., día después de la Pascua.


Se trata de una festividad cristiana que data del siglo primero, aunque no hay evidencia de que haya sido observada tan antiguamente como la Pascua, el pasaje en Corintios I (xvi, 8) probablemente se refiere a una festividad judía. Esto no es sorprendente ya que el festejo originalmente duraba un sólo día y se realizaba en domingo. Además estaba muy estrechamente relacionada con la Pascua de manera que se podría tratar de una actividad en la terminación pascual.


El hecho de que Pentecostés era una festividad que ya pertenecía a los tiempos apostólicos lo constata el séptimo de los fragmentos (interpolados) cuya autoría es atribuida a San Irineo. En Tertuliano (De bat., xix) el festival aparece como ya firmemente establecido. El Peregrino Gallic, da detallada cuenta de como esta festividad era observada de manera solemne en Jerusalén ("Peregin. Silvae", ed. Geyer, iv). Las Constituciones Apostólicas (V, xx, 17) señalan que Pentecostés tenía la duración de una semana, pero en Occidente no fue observada su ejecución de ocho días sino hasta fecha más tarde. De acuerdo a Berno de Reichenau (1048) fue un aspecto controversial la duración del festejo de Pentecostés. En la actualidad la fiesta tiene un rango similar al del Domingo de Resurrección o Pascua. Durante la vigilia, los catecúmenos eran bautizados, consecuentemente, las ceremonias del sábado eran similares a las observadas en Sábado Santo.


El oficio de Pentecostés tiene sólo un nocturno, durante toda la semana. En la tercera hora tiene el "Veni Creator", el cual es cantado en lugar del himno de costumbre, debido a que en el tercera hora se considera que descendió el Espíritu Santo. La Misa completa tiene una secuencia de "Veni Sancte Spiritus", la autoría del cual se atribuye al Rey Roberto de Francia. El color del ropaje sacerdotal es rojo, como un símbolo de las lenguas de fuego que descendieron.


Con anterioridad, las cortes no funcionaban durante la semana entera y los trabajos clericales fueron prohibidos. El Concilio de Constanza (1094), limitó estas prohibiciones a los primeros tres días de la semana. El resto correspondiente al sábado (sabat) y el martes, fueron abolidos en 1771, y en muchos territorios de misión también el lunes. Este último día fue eliminado de observancia estricta por San Pío X en 1911. Aún hoy día, tal y como sucede en la Pascua, el rango litúrgico de lunes y martes de la semana de Pentecostés el del tipo Doble de Primera Clase.


En Italia fue costumbre que se lanzaran pétalos de rosas desde el cielo de las iglesias, simbolizando así el milagro de las lenguas de fuego, con base en ello, el domingo de Pentecostés es llamado en Sicilia y en otras regiones italianas, comoPascha Rosatum, nombre que proviene del uso de los ropajes rojos de la ocasión. En Francia la costumbre incluyó el toque de trompetas durante los servicios, con el objeto de recordar el sonido y estruendo que debió acompañar el descenso del Espíritu Santo. En Inglaterra, la nobleza se entretenía con carreras de caballos. En la actualidad el festival de Whitsun Ales es prácticamente obsoleto.


En las vísperas de Pentecostés, en las iglesias orientales, servicios extraordinarios con genuflexión o arrodillamientos, fueron acompañados por largas lecturas y recitaciones poéticas y de los salmos (de Maltzew, "Fasten-und Blumen Triodion", p. 898 en donde se identifica el servicio completo de carácter greco-ruso; también en Baumstark, "Jacobit, Fest Brevier", p. 255). Para los festejos de Pentecostés, los rusos llevan flores y ramas verdes en sus manos.

http://ec.aciprensa.com/p/pentecostes.htm

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Según el Catecismo de la Iglesia Católica, el Espíritu Santo es la "Tercera Persona de la Santísima Trinidad". Es decir, habiendo un sólo Dios, existen en Él tres personas distinas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta verdad ha sido revelada por Jesús en su Evangelio.

El Espíritu Santo coopera con el Padre y el Hijo desde el comienzo de la historia hasta su consumación, pero es en los últimos tiempos, inaugurados con la Encarnación, cuando el Espíritu se revela y nos es dado, cuando es reconocido y acogido como persona. El Señor Jesús nos lo presenta y se refiere a Él no como una potencia impersonal, sino como una Persona diferente, con un obrar propio y un carácter personal.

El Espíritu Santo, el don de Dios

"Dios es Amor" (Jn 4,8-16) y el Amor que es el primer don, contiene todos los demás. Este amor "Dios lo ha derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado". (Rom 5,5).

Puesto que hemos muerto, o al menos, hemos sido heridos por el pecado, el primer efecto del don del Amor es la remisión de nuestros pecados. La Comunión con el Espíritu Santo, "La gracia del Señor Jesucristo, y la caridad de Dios, y la comunicación del Espíritu Santo sean con todos vosotros." 2 Co 13,13; es la que, en la Iglesia, vuelve a dar a los bautizados la semejanza divina perdida por el pecado. Por el Espíritu Santo nosotros podemos decir que "Jesús es el Señor ", es decir para entrar en contacto con Cisto es necesario haber sido atraído por el Espíritu Santo.

Mediante el Bautismo se nos da la gracia del nuevo nacimiento en Dios Padre por medio de su Hijo en el Espíritu Santo. Porque los que son portadores del Espíritu de Dios son conducidos al Hijo; pero el Hijo los presenta al Padre, y el Padre les concede la incorruptibilidad. Por tanto, sin el Espíritu no es posible ver al Hijo de Dios, y, sin el Hijo, nadie puede acercarse al Padre, porque el conocimiento del Padre es el Hijo, y el conocimiento del Hijo de Dios se logra por el Espíritu Santo.

Vida de fe. El Espíritu Santo con su gracia es el "primero" que nos despierta en la fe y nos inicia en la vida nueva. El es quien nos precede y despierta en nosotros la fe. Sin embargo, es el "último" en la revelación de las personas de la Santísima Trinidad.

El Espíritu Santo coopera con el Padre y el Hijo desde el comienzo del Designio de nuestra salvación y hasta su consumación. Sólo en los "últimos tiempos", inaugurados con la Encarnación redentora del Hijo, es cuando el Espíritu se revela y se nos da, y se le reconoce y acoge como Persona.

El Paráclito. Palabra del griego "parakletos", que literalmente significa "aquel que es invocado", es por tanto el abogado, el mediador, el defensor, el consolador. Jesús nos presenta al Espíritu Santo diciendo: "El Padre os dará otro Paráclito" (Jn 14,16). El abogado defensor es aquel que, poniéndose de parte de los que son culpables debido a sus pecados, los defiende del castigo merecido, los salva del peligro de perder la vida y la salvación eterna. Esto es lo que ha realizado Cristo, y el Espíritu Santo es llamado "otro paráclito" porque continúa haciendo operante la redención con la que Cristo nos ha librado del pecado y de la muerte eterna.

Espíritu de la Verdad: Jesús afirma de sí mismo: "Yo soy el camino, la verdad y la vida" (Jn 14,6). Y al prometer al Espíritu Santo en aquel "discurso de despedida" con sus apóstoles en la Última Cena, dice que será quien después de su partida, mantendrá entre los discípulos la misma verdad que Él ha anunciado y revelado.

El Paráclito, es la verdad, como lo es Cristo. Los campos de acción en que actúa el Espíritu Santo, son el espíritu humano y la historia del mundo. La distinción entre la verdad y el error es el primer momento de dicha actuación.

Permanecer y obrar en la verdad es el problema esencial para los Apóstoles y para los discípulos de Cristo, desde los primeros años de la Iglesia hasta el final de los tiempos, y es el Espíritu Santo quien hace posible que la verdad a cerca de Dios, del hombre y de su destino, llegue hasta nuestros días sin alteraciones.

Símbolos

Al Espíritu Santo se le representa de diferentes formas:


Agua: El simbolismo del agua es significativo de la acción del Espíritu Santo en el Bautismo, ya que el agua se convierte en el signo sacramental del nuevo nacimiento.


Unción: Simboliza la fuerza. La unción con el óleo es sinónima del Espíritu Santo. En el sacramento de la Confirmación se unge al confirmado para prepararlo a ser testigo de Cristo.


Fuego: Simboliza la energía transformadora de los actos del Espíritu.
Nube y luz: Símbolos inseparables en las manifestaciones del Espíritu Santo. Así desciende sobre la Virgen María para "cubrirla con su sombra". En el Monte Tabor, en la Transfiguración, el día de la Ascensión; aparece una sombra y una nube.


Sello: Es un símbolo cercano al de la unción. Indica el carácter indeleble de la unción del Espíritu en los sacramentos y hablan de la consagración del cristiano.
La Mano: Mediante la imposición de manos los Apóstoles y ahora los Obispos, trasmiten el "don del Espíritu".


La Paloma: En el Bautismo de Jesús, el Espíritu Santo aparece en forma de paloma y se posa sobre Él.
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martes, 7 de mayo de 2013

Fiesta de Nuestra Señora de Luján 8 de Mayo





 RECORDANDO NUESTRA VISITA AL SANTUARIO EN EL 2012

HISTORIA Y MILAGRO
Hacia el año 1630, un cierto portugués, de nombre Antonio Faría de Sá, hacendado de Sumampa, jurisdicción 
de Córdoba del Tucumán, pidió a un amigo suyo, Juan Andrea, marino, que le trajese del Brasil una imagen 
de la Concepción de María Santísima con el propósito de venerarla en la Capilla que estaba fabricando en su 
estancia. Juan Andrea cumplió el encargo y le trajo no una, sino dos imágenes de Nuestra Señora, que llegaron
 al puerto de Buenos Aires. Una, según el pedido, era de la Purísima Concepción; la otra, del título de la 
Madre de Dios con el niño Jesús dormido entre los brazos. Desde luego entendieron los arrieros tal disposición del Cielo de que la imagen de la Virgen encerrada en tal 
cajón debía quedarse en aquel paraje y así siguieron con la otra a su destino
Anterior Siguiente EL MILAGRO DE LA CARRETA Anterior Siguiente Menú Principal Hacia el año 1630, un cierto portugués, de nombre Antonio Faría de Sá, hacendado de Sumampa, jurisdicción 
de Córdoba del Tucumán, pidió a un amigo suyo, Juan Andrea, marino, que le trajese del Brasil una imagen 
de la Concepción de María Santísima con el propósito de venerarla en la Capilla que estaba fabricando en su 
estancia. Juan Andrea cumplió el encargo y le trajo no una, sino dos imágenes de Nuestra Señora, que llegaron
 al puerto de Buenos Aires. Una, según el pedido, era de la Purísima Concepción; la otra, del título de la 
Madre de Dios con el niño Jesús dormido entre los brazos. Desde luego entendieron los arrieros tal disposición del Cielo de que la imagen de la Virgen encerrada en tal 
cajón debía quedarse en aquel paraje y así siguieron con la otra a su destino Menú Principal Ambas imágenes fueron colocadas en dos cajoncillos y subidas a una carreta. Al llegar a las orillas del Río Luján, 
en la estancia de Rosendo, los troperos se detuvieron allí para pasar la noche. Al día siguiente, una clara mañana
 de Mayo, queriendo proseguir el camino no pudieron mover la carreta. Admirados de la novedad pasaron a 
individualizar la causa y declaró el conductor del convoy: “Aquí vienen dos cajones con dos bultos de la Virgen, 
que traigo recomendados para una capilla de Sumampa”. Cuando abrieron el cajón, hallaron una bella imagen 
de Nuestra Señora de la Concepción, de media vara de alto y con las manos juntas ante el pecho. Luego de 
venerar la Santa Imagen la llevaron en procesión a la casa de Rosendo y sus dueños le levantaron un humilde 
altar. Fue entonces cuando un joven negro llamado Manuel- dijo: “Sáquese de la carreta uno de los cajones
 y observemos si camina”. Así se hizo, pero en vano. “Truéquense los cajones”, replicó él mismo. Entonces 
ocurrió que al cambiar los cajones y al tirar los bueyes la carreta se movió sin dificultad.

Agradecemos de una manera muy particular por su apertura testimonio y cordialidad con nuestra familia a...
          RECTOR Y PÁRROCO  Pbro. José Daniel Blanchoud
                              (Arquidiócesis Mercedes-Luján)


AQUIE PUEDES VER PELICULA DE NUESTRA SEÑORA DE LUJAN...

No dejaremos de recodar a las hermanas Familia Misionera Donum Dei





viernes, 3 de mayo de 2013

El Papa dijo que todos los cristianos, los que han recibido la fe "debemos transmitirla, debemos proclamarla con nuestra vida, con nuestra palabra"


VATICANO, 03 May. 13 / 11:47 am (ACI/EWTN Noticias).- Al presidir la habitual Misa esta mañana en la Casa de Santa Marta, el Papa Francisco señaló que la Iglesia debe tener coraje, el coraje de la oración para poder anunciar el Evangelio; y no debe ser de cristianos tibios ya que esto "hace tanto mal a la Iglesia".

En la Eucaristía que concelebró el Arzobispo Claudio María Celli, Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, estuvo presente la Guardia Suiza Pontificia que estuvo presente con su comandante Daniel Rudolf Anrig.

El Santo Padre dijo que "cuando la Iglesia pierde el coraje, entra en la Iglesia la atmósfera de la tibieza. Los tibios, los cristianos tibios, sin coraje… eso hace tanto mal a la Iglesia, porque el temor te lleva adentro y comienzan los problemas entre nosotros: no tenemos horizonte, no tenemos coraje, ni el coraje de la oración hacia el cielo ni el coraje de anunciar el Evangelio. Somos tibios".

"Y debemos tener el coraje de meternos con nuestras pequeñas cosas, con nuestros celos, nuestras envidias, con el arribismo, con el avanzar egoístamente… En todas estas cosas porque esto no hace bien a la Iglesia: ¡La Iglesia debe ser corajuda! ¡Todos nosotros debemos ser corajudos en la oración, confiando en Jesús!"

El Papa dijo que todos los cristianos, los que han recibido la fe "debemos transmitirla, debemos proclamarla con nuestra vida, con nuestra palabra" para que más personas conozcan la "fe en Jesús Resucitado, en Jesús que ha perdonado los pecados con su muerte y nos ha reconciliado con el Padre".



"Y transmitir esto nos pide a nosotros ser corajudos: el coraje de transmitir la fe. Un coraje, algunas veces, simple. Recuerdo –discúlpenme– una historia personal: de niño mi abuela cada Viernes Santo nos llevaba a la procesión de las velas y al final de la procesión llegaba el Cristo yacente y la abuela nos hacía arrodillar y nos decía a los niños: ‘Vean que está muerto, ¡pero mañana estará resucitado! La fe entra así: la fe en Cristo muerto y resucitado. En la historia de la Iglesia han sido tantos que han querido esfumar esta certeza fuerte y hablan de una resurrección espiritual. ¡No, Cristo está vivo!

"Cristo está vivo y está vivo entre nosotros", dijo luego el Papa que reiteró su exhortación a tener el coraje de anunciar su Resurrección, la Buena Noticia.

"Jesús –por decirlo un poco fuertemente– nos desafía en la oración y nos dice así. ‘Cualquier cosa que pidan en mi nombre lo haré para que el Padre sea glorificado en el Hijo’. Si me piden cualquier cosa en mi nombre, yo la haré… ¡Qué fuerte es esto! (…) ¿Tenemos este coraje en la oración?"

http://www.aciprensa.com/noticias/la-iglesia-debe-tener-coraje-y-no-debe-ser-de-tibios-dice-el-papa-49668/#.UYSkQKLEK8A


Fotos ilustración en nota de nuestra mision en Alta Gracia Capilla del Divino Niño

martes, 9 de abril de 2013

He aquí lo que, en el siglo XIV, Nuestra Señora, dirigiéndose a Santa Brígida, afirmó:

"Yo me extiendo sobre el mundo en continua oración, así como sobre las nubes está el arcoíris, que parece dirigirse a la Tierra y tocarla con sus extremidades. Este arcoíris, soy yo misma que, por mis preces, me bajo y me apoyo sobre los buenos y los malos habitantes de la Tierra. Me inclino sobre los buenos para ayudarlos a permanecer fieles y devotos en la observancia de los preceptos de la Iglesia; y sobre los malos, para impedirlos de ir adelante en su malicia y se tornen peores".

   Foto de nuestro medio de transporte para evangelizar en familia, sacada en Embalse Rio III


Maravillada, recordé la historia de Noé y de la sorprendente afirmación que oí en tiempos pasados en una clase de catecismo: el arcoíris surgido en el cielo después del diluvio fue una pre-figura de Nuestra Señora. Recordemos un poco la historia narrada por el Génesis, para comprender mejor tan bello simbolismo.

En aquel tiempo, "el Señor vio que la maldad de los hombres era grande en la Tierra (...) Entonces Dios dijo a Noé: Haced para ti un arca de madera resinosa (...) Haré caer el diluvio sobre la Tierra (...) Todo lo que está sobre la Tierra morirá. Pero haré alianza contigo: entrarás en el arca con tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos. De todo lo que vive, de cada especie de animales harás entrar en el arca dos, macho y hembra, para que vivan contigo".

"El diluvio cayó sobre la Tierra durante cuarenta días. (...) Las aguas inundaron todo con violencia, y cubrieron toda la Tierra, y el arca flotaba en la superficie de las aguas. (...) Las aguas cubrieron todos los altos montes. (...) Ellas cubrieron la Tierra por el espacio de ciento cincuenta días." Después del diluvio, dijo también Dios a Noé: "Hago esta alianza con vosotros: ninguna criatura será más destruida por las aguas del diluvio (...) Pongo mi arco en las nubes, para que él sea la señal de la alianza entre mí y la Tierra".

Transcurridos algunos milenios, al estar el corazón de los hombres dirigiéndose nuevamente hacia el mal y llegada la hora de misericordia prevista por los profetas, Dios envió a su propio Hijo para sacar a la humanidad del diluvio de iniquidad que inundaba la Tierra, e invitar a los hombres a en la nueva arca. No en un arca material, construida por manos humanas, pero sí, en el arca por excelencia: la Santa Iglesia edificada por el propio Hijo de Dios hecho Hombre. Y para protegernos y mantener una estrecha alianza con nosotros, nos envió también un arcoíris. Pero... ¿qué arcoíris? No un mero fenómeno natural mostrando siete colores, sino un arcoíris vivo: María, la Madre de Dios, Aquella en la cual los siete dones del Espíritu Santo brillan con inigualable magnificencia.

He aquí lo que, en el siglo XIV, Nuestra Señora, dirigiéndose a Santa Brígida, afirmó:

"Yo me extiendo sobre el mundo en continua oración, así como sobre las nubes está el arcoíris, que parece dirigirse a la Tierra y tocarla con sus extremidades. Este arcoíris, soy yo misma que, por mis preces, me bajo y me apoyo sobre los buenos y los malos habitantes de la Tierra. Me inclino sobre los buenos para ayudarlos a permanecer fieles y devotos en la observancia de los preceptos de la Iglesia; y sobre los malos, para impedirlos de ir adelante en su malicia y se tornen peores".

San Bernardino de Siena, ilustrando su discurso sobre el Santo Nombre de María, comenta: "María une y concilia la Iglesia Triunfante a la Iglesia Militante. Su nacimiento anuncia que, de ahora en adelante, existirá la paz entre el Cielo y la Tierra. Ella es el arcoíris dado por el Señor a Noé en señal de alianza, y como garantía de que el género humano no será más destruido. ¿Y por qué? Porque es Ella que trajo a la luz Aquel que es nuestra paz".

¡Cuánta consolación, cuánta esperanza nos evocan esas palabras! En este mundo, en que somos peregrinos, sufrimientos, tentaciones y perplejidades son inherentes a nuestra vida. Con todo, en medio de los dolores y aflicciones, siempre vislumbramos la esperanzadora figura de un incomparable arcoíris: ¡María Santísima! Es Ella quien nos guía en nuestra peregrinación rumbo a la Patria Celestial, ayudándonos en todas nuestras necesidades y envolviéndonos con su maternal, constante e infatigable amor.

"El arcoíris alegra la Tierra y le proporciona una lluvia abundante y benéfica. Del mismo modo, María consuela a los débiles, llenando de júbilo a los afligidos e inundando copiosamente los áridos corazones de los pecadores, por la fecunda lluvia de gracia", comenta el P. Jourdain en su obra dedicada a las grandezas de María.

Confiados y extremamente gratos por tan insondable protección, busquemos amarla, honrarla, invocarla y servirla a cada momento de nuestras vidas, propagando siempre una devoción piadosa y sincera a Ella, que es el único y verdadero Arcoíris que nos une a su Divino Hijo, el instrumento de alianza entre Dios y los hombres.

(Fuente: Gaudium Press- Autor: María Teresa Pinheiro Lisboa Miranda)

Santa Brigida

                                    http://www.ewtn.com/spanish/saints/br%C3%ADgida_7_23.htm

Agregamos hoy Jueves 12/04/2012 esta foto tomada en Filipinas en el dia de la Misericordia... 

domingo, 7 de abril de 2013

Dia de la Misericordia



1. Juan Pablo II (1997, Lagiewniki, Cracovia): «En cierto sentido, el mensaje de la Divina Misericordia ha formado la imagen de mi pontificado»

2. Diario de Santa Faustina, año 1938: de Polonia “saldrá una chispa que preparará el mundo para Mi última venida” (pto. 1732)

3. Algunos piensan que esa chispa es Juan Pablo II, y otros que esa chispa es la “llama de la misericordia” encendida por Juan Pablo II en Cracovia:

“Oh inconcebible e insondable misericordia de Dios,

¿quién te puede adorar y exaltar de modo digno?
Oh sumo atributo de Dios omnipotente,
tú eres la dulce esperanza de los pecadores”
(Diario, 951, ed. it. 2001, p. 341).

Amadísimos hermanos y hermanas:
Repito hoy estas sencillas y sinceras palabras de Santa Faustina, para adorar juntamente con ella y con todos vosotros el misterio inconcebible e insondable de la misericordia de Dios. Como ella, queremos profesar que, fuera de la misericordia de Dios, no existe otra fuente de esperanza para
el hombre. Deseamos repetir con fe: Jesús, en Ti confío.
De este anuncio, que expresa la confianza en el amor omnipotente de Dios, tenemos particularmente necesidad en nuestro tiempo, en el que el hombre se siente perdido ante las múltiples manifestaciones del mal. Es preciso que la invocación a la misericordia de Dios brote de lo más íntimo de los corazones llenos de sufrimiento, de temor e incertidumbre, pero, al mismo tiempo, en busca de una fuente infalible de esperanza. (...)

“Padre eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre,
el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo,
nuestro Señor Jesucristo,
por nuestros pecados y los del mundo entero;
por su dolorosa pasión,
ten misericordia de nosotros y del mundo entero” (Diario, 476, ed. it., p. 193).

Por eso hoy, en este santuario, quiero consagrar solemnemente el mundo a la Misericordia divina. Lo hago con el deseo ardiente de que el mensaje del amor misericordioso de Dios, proclamado aquí a través de santa Faustina, llegue a todos los habitantes de la tierra y llene su corazón de esperanza. Que este mensaje se difunda desde este lugar a toda nuestra amada patria y al mundo. Ojalá se cumpla la firme promesa del Señor Jesús: de aquí debe salir "la chispa que preparará al mundo para su última venida" (cf. Diario, 1732, ed. it., p. 568). Es preciso encender esta chispa de la gracia de Dios. Es preciso transmitir al mundo este fuego de la misericordia. En la misericordia de Dios el mundo encontrará la paz, y el hombre, la felicidad. Os encomiendo esta tarea a vosotros… a todos los devotos de la Misericordia divina que vengan de Polonia y del mundo entero. ¡Sed testigos de la misericordia!

Juan Pablo II, 17 de agosto de 2002, homilía en el Santuario de la Divina Misericordia, Cracovia

4. Benedicto XVI: Juan Pablo II testimonió al mundo la misericordia de Cristo Resucitado

Ahora como entonces quedan como herencia las piedras millares del magisterio de Juan Pablo II, que muchos esperan con prontitud sea llevado al honor de aquellos altares a los que el mismo Juan Pablo II elevó a la misma dignidad tantos hombres y mujeres de fe, como Santa Faustina Kowalska, canonizada en el 2.000 como apóstol en el mundo del misterio de la Misericordia de Dios. Y este misterio es otra “clave de lectura privilegiada” del magisterio del Papa Wojtyla…

Que la Iglesia siguiendo sus enseñanzas y sus ejemplos pueda proseguir fielmente y sin compromisos su misión evangelizadora, difundiendo sin cansarse el amor misericordioso de Cristo, manantial de verdadera paz para el mundo entero.

http://www.radiovaticana.org/spa/Articolo.asp?c=196695

Asi vivimos en la mañana del Domingo guiando la procesion de esta fiesta maravillosa en la Parroquia Santa Ines gracias a la comunidad por permitirnos participar...


Link de fotos:
https://picasaweb.google.com/108550146544387283002/7DeAbrilDe2013DIADELAMISERICORDIAParroquiaSantaInes?authkey=Gv1sRgCN_joJqRxu28QQ&feat=email#slideshow/5864314152763733778

Y de esta manera concluimos el dia Domingo guiando la procesion y misa de esta fiesta de la  Misericordia en la gruta de Centro America comunidad de la Parroquia San Roque Gonzales  gracias a la comuinidad ....
 
Link de fotos:
 https://picasaweb.google.com/lh/sredir?uname=108550146544387283002&target=ALBUM&id=5864319467674630369&authkey=Gv1sRgCN-X7oijx8GFRw&feat=email


 Agradecemos de manera particular a Rodolfo Reinoso por su predisposición en acompañarnos y guiar las procesiones cumpliendo así con las invitaciones de las parroquias para la mayor GLORIA DE DIOS.